domingo, 9 de noviembre de 2014

¿Solución a la Paradoja de Jevons?: Energía para la transición

LA NATURALEZA DEL PROBLEMA: LÍMITES Y OBJETIVOS.

No hay viento favorable para el barco que no sabe dónde va.
                                                                                           Séneca

Las paradojas son con frecuencia fruto de la relación entre objetivos y los medios para lograrlos. La realidad está plagada de irregularidades, de condicionantes y de límites, y si viajamos en un barco puede que el mejor camino para llegar a un puerto sea bordear un continente. Podríamos preguntarnos por la ciencia que estudia el establecimiento de los objetivos, pero no existe tal ciencia, la ciencia ya tiene su propio objetivo: buscar la verdad. Cierto que la cibernética y la Teoría General de Sistemas han aportado mucho al estudio de sistemas teleológicos, que en un principio era y aún sigue siendo parte de la metafísica, la ética y la religión. Pero somos las personas y las sociedades quienes, en definitiva, y de forma mas o menos condicionada hemos de responder a una pregunta tan sencilla como esta: ¿para qué?
En la práctica, las disciplinas del conocimiento mas cercanas al establecimiento de objetivos en una sociedad son la economía, la política y la religión o la ética. La ciencia no tiene todas las respuestas, la religión tampoco, pero siempre podemos sucumbir a la tentación de cerrar el turno de preguntas. Al fin y al cabo, el objetivo del poder no es que todo el mundo tenga acceso a la verdad, sino el dominio.
La energía tiene mucho que ver con el poder: nada podemos sin energía. Por eso la Física, la ecología y la biología tienen mucho que decir cuando la "ciencia" económica no informa correctamente a la sociedad de las consecuencias de mantener el crecimiento infinito como objetivo en sí mismo. Y quizá también en la política, cuando las élites dominantes, presas de la estulticia, de la histeria y de la miseria moral, invocan el sacrificio humano para inmolar en su hoguera el objetivo del bien común que debería caracterizarla, para dilapidar el poco tiempo y recursos de que aún disponemos en intentar mantener un poco mas el modelo económico que otorga sus privilegios. Porque no solo los objetivos bien intencionados están sometidos a paradojas, también lo están los objetivos malvados o egoístas. No somos seres sociales con emociones altruistas o solidarias porque creamos en unicornios de color rosa, sino por pura ventaja en la supervivencia. Con frecuencia partimos del prejuicio de que la maldad o el egoísmo son inteligentes y que la bondad o la solidaridad son estúpidas o ridículas. Preguntémonos por ejemplo por los costes de un poco de solidaridad en la gestión del actual brote de ébola en sus inicios, y en los que está teniendo y tendrá en un futuro para toda la humanidad.

SOLUCIÓN A LA PARADOJA DE JEVONS
La paradoja de Jevons es irrefutable en la medida en que lo son los hechos a los que hace referencia, sin embargo, los hechos son historia, lo que los convierte en leyes o tendencias mas o menos deterministas es que se repitan dadas circunstancias similares sin que podamos hacer nada por evitarlo. Pero como veremos, la paradoja de Jevons, también llamada efecto rebote, no es una ley física, sino que depende de los objetivos que demos al sistema, de que el sistema pueda crecer físicamente y de que tomemos o no, las medidas políticas y económicas para contrarrestarlo. Tampoco tiene por qué significar algo negativo, dicho de otro modo, podemos intentar evitarla o aprovecharla, puesto que afecta a todas las fuentes de energía. Así, si el pico del petróleo marca el fin del crecimiento físico de esta fuente de energía y hay otras fuentes renovables que aún pueden mejorar en eficiencia y que aún no han llegado a sus límites, las ganancias en eficiencia tanto en su uso, como en su obtención (TRE) serían un efecto clave en el proceso de sustitución de unas fuentes por otras. Y todo esto aún dentro del actual paradigma económico. También hemos de tener en cuenta que los límites afectan de forma diferente a las fuentes renovables y no renovables. Mientras que para los recursos finitos la llegada a los límites marca el comienzo de su declive y su tendencia a cero, los recursos renovables explotados de forma sostenible pueden mantenerse en su máximo de forma indefinida. Por tanto, las implicaciones de llegar al límite de un recurso no renovable son muy diferentes de llegar al límite de un recurso renovable usado de forma sostenible.

La paradoja de Jevons tiene importancia para discernir las dificultades en la sustitución de unas fuentes de energía no renovables y finitas, por otras renovables y sostenibles, pero llegados a los límites del crecimiento de una fuente de energía el efecto rebote simplemente ya no puede darse, salvo mediante el apalancamiento en el crecimiento de otras fuentes.


En realidad, una vez llegamos al límite de una fuente de energía carece de sentido preocuparse porque la eficiencia pueda provocar un crecimiento en su uso. Cuando los sistemas dinámicos llegan a sus límites, su comportamiento puede ser muy diferente al habitual. Llegados a este punto, se da la paradoja de que el efecto rebote puede dejar de ser un problema y formar parte de la solución. Lo que en este momento debe preocuparnos es la caída en la disponibilidad de energía neta para la sociedad y en el caso de los combustibles fósiles, el grado de sustitución que pueden aportar las energías renovables y la dependencia actual que tienen de dichos combustibles, el uso insostenible de las mismas y curiosamente la eficiencia en su obtención(TRE) y uso. Debe preocuparnos que funciones vitales para el ser humano como la producción y distribución de alimentos en nuestra agricultura industrial dependan totalmente de los combustibles fósiles como ya alerta un informe de la ONU. Debe preocuparnos que el sistema financiero en una economía en recesión solo puede mantenerse fagocitando al sistema productivo y generando exclusión social y un abismo de desigualdad económica.
Nos acercamos a un cambio de fase, al punto donde un disparo en una calle , una niña tocando el tambor en un mercado, o quizá la mas elemental de las criaturas como puede ser un virus o la inmaterialidad de un meme, pueden marcar la dirección en que se mueven los acontecimientos, el efecto mariposa donde lo que hasta ese momento resultaba sumamente improbable puede cambiar su suerte. Sería bueno tener algo que decir a nuestros hijos cuando nos pregunten qué hacíamos cuando su presente estaba en nuestras manos.

EFICIENCIA, AHORRO Y CRECIMIENTO

Para un sistema funcional podemos dividir la energía consumida total en dos conceptos: la energía necesaria para su mantenimiento y la invertida en su posible crecimiento. Sin embargo la segunda ley de la Termodinámica impide obtener un 100% de aprovechamiento, por lo que siempre tendremos una cantidad mas o menos grande de energía perdida. Este modelo sería escalable y con las debidas precauciones podría servirnos para caracterizar a un ser vivo, a un país o a nuestro sistema capitalista globalizado.


La paradoja de Jevons dice formalmente que aumentar la eficiencia disminuye el consumo instantáneo pero incrementa el uso del modelo lo que provoca un incremento del consumo global. Dicho en otras palabras, en un sistema en crecimiento, los esfuerzos en la eficiencia terminan invertidos en crecimiento, con lo que a la larga obtenemos un mayor consumo y no un mayor ahorro. Por tanto, las propuestas de eficiencia que no cuestionan el crecimiento económico, terminan provocando un mayor consumo de recursos. Jevons descubrió este principio a partir de la observación empírica.

El pico del petróleo marca el momento a partir del cual ya no podemos obtener el petróleo ni la energía que procede del mismo de forma creciente. El impacto que tiene sobre la economía es fácil de deducir teniendo en cuenta su importancia estratégica: si nuestro modelo necesita obtener energía de forma creciente, el pico de esa energía, marca inevitablemente el fin del crecimiento económico. Pero veamos el papel que representa la eficiencia en este proceso.



El destino de la energía ahorrada en eficiencia depende de los objetivos que se den al sistema. Si el objetivo es el crecimiento obtenemos la paradoja de Jevons. Si el objetivo es mantener un modelo estacionario entonces la eficiencia consigue reducir los costes de mantenimiento del sistema. Si necesitamos un cambio de modelo podemos invertir la ganancia de eficiencia en los costes de transición.

El sistema dispone de energía para crecer y elige crecer: El excedente de la energía liberada por la eficiencia se emplea en crecer. Pero un sistema mas grande necesita mayor energía de mantenimiento, con lo que la energía total consumida aumenta en el siguiente ciclo. Paradoja de Jevons.

El sistema no dispone de energía para crecer pero puede mantenerse (pico de la energía neta):  El pico de la energía define el momento en que el sistema no puede obtener energía de forma creciente. Así, el sistema podría crecer limitadamente solo a costa de la eficiencia.

El sistema ya no dispone de energía suficiente para crecer ni mantenerse: La ganancia en eficiencia solo puede convertirse en crecimiento si antes ha cubierto los costes de mantenimiento. Cuando esta condición no se cumple el sistema entra en fase de colapso y degradación. Momento en el que se encuentra actualmente España, Europa y el mundo, si prescindimos de manipulaciones estadísticas. La realidad es mucho mas compleja porque no tenemos una sola fuente de energía, sino varias y se encuentran interrelacionadas. Porque no estamos ante un sistema simple sino ante una gran cantidad de sistemas y susbsistemas abiertos. Pero las leyes de la termodinámica son inmunes a la complejidad de los sistemas. Entonces ocurre, que si en un sistema seguimos manteniendo el crecimiento económico como objetivo en sí mismo, este solo puede producirse a costa de acelerar el decrecimiento de otros, entrando en una espiral de canibalismo sistémico donde hoy somos comensales y mañana menú, hasta que no queden comensales o al menú le salgan los dientes, se revele y todo sea sangre y excrementos.

Es hora pues de cambiar el chip a modo catástrofe que parece el mas relacionado con la solidaridad y dejarnos de eufemismos que ya no engañan a nadie. Tenemos un enemigo común, pero no es el ahorro y tampoco la eficiencia, y debemos hacerle frente antes de que se active el modo guerra o el modo derrota y como en un trastorno bipolar pasemos de un optimismo fundamentalista a un derrotismo entregado.

Sobrevivir a un descenso brusco y brutal de la energía disponible para la sociedad ya no puede hacerse depurando procesos sino prescindiendo de ellos. La eficiencia por tanto, es un pilar básico tanto en la transición como en el establecimiento de un nuevo modelo. En cuanto al ahorro conviene recordar que no ahorramos para no consumir, sino para regular el consumo en el tiempo, ya sea para obtener potencia o para afrontar tiempos de escasez. La expresión "lo que no consumas tú, lo consumirá otro" no es necesariamente cierta ni negativa. Lo que sí podemos afirmar es que lo que nosotros consumimos ya no pueden consumirlo otros. Así, los recursos usados para restaurar un pueblo abandonado ya no podrán ser usados en construir o mantener autopistas. El combustible que usemos en la maquinaria para reforestar un erial y convertirlo en un bosque ya no podrá ser usado para talarlo. El dinero que gastemos en construir una escuela ya no podemos gastarlo en fabricar un tanque. La energía que usemos para la transición no podrá ser usada para mantener el BAU. El tiempo que dedicamos a trabajar por un mundo mejor ya no podrá ser pasto de la indolencia. Puede que esto resulte insuficiente para llegar a una meta pero siempre contará como paso hacia adelante. Los marcos de lo posible son entornos dinámicos que se van estrechando aceleradamente dejándonos cada vez menos opciones. Como a un vehículo al que se le agota el combustible cada vez podemos elegir menos lugares adónde ir. Al menos eso tiene la ventaja de que cada vez tenemos menos cosas sobre las que estar en desacuerdo... siempre que tengamos la información correcta.


CONCLUSIÓN
Las cosas están mal, pero la paradoja de Jevons no es una ley Física. Es un problema de asignación de objetivos a corto plazo sin tomar en cuenta lo que pueda ocurrir en el largo plazo. Sin embargo, la asignación de objetivos no puede ni debe ser decidida por la ciencia. El objetivo de la ciencia es buscar la verdad e informar a la sociedad lo mas certeramente posible de las consecuencias de optar por un objetivo u otro. La cura no es tanto jarabe de experto como de sensatez y responsabilidad colectiva. Sin embargo, lo que nos dicen las paradojas es que las intenciones, buenas o malas, no garantizan que las cosas resulten según lo esperado. Eso no significa en absoluto, que las intenciones, el establecimiento de los objetivos, sean algo irrelevante. Es mucho mas fácil destruir que construir, porque para construir, para avanzar en sentido contrario al principio de entropía, hace falta energía, inteligencia y contención.
Seguiremos afrontando paradojas. Habremos de cuidarnos de que las distopías se  conviertan en profecías autocumplidas. Salvar a las personas puede que exija olvidarse de permanecer en el Titanic y fletar los botes salvavidas, no consumir la semilla que necesitamos hoy para poder obtener la cosecha mañana. Y pueda que hoy esto nos parezca impensable, pero el tiempo es un recurso que no podemos acumular y tampoco detener. Lo que hace inevitable el desastre es que no hagamos nada por evitarlo. Lo que hacemos definirá mejor lo que somos que aquello que tenemos.
Además de la energía abundante, el medio que nos ha permitido llegar hasta aquí ha sido nuestra facultad para entender, sin embargo, el objetivo ha sido crecer y dominar. Sería una pena que sacrificáramos nuestra inteligencia arrastrados por el mismo deseo de dominio.

Referencias:
Efecto rebote. Wikipedia. Inglés.

jueves, 4 de septiembre de 2014

¿Por qué los economistas no entienden esta crisis económica? Diez razones.


La teoría del mercado actualmente dominante valora principalmente las preferencias humanas y no tiene en cuenta los costes físicos y ecológicos ni sus límites. En realidad, es la ecología, la ciencia que parte de principios termodinámicos bien fundamentados, y no de la fe o la confianza en un modelo económico, la que mejor entiende el problema de los límites.
De forma muy resumida, se podría decir que la incapacidad de los economistas para entender esta crisis económica, se debe a la dificultad para aceptar los límites físicos en la extracción de recursos, renovables o no, y las consecuencias de la actividad económica sobre la biosfera. Negando o minusvalorando esta interacción no aceptan ni entienden el impacto de estos límites sobre la economía global. Puede el lector dar un paseo por los blogs y publicaciones de economía mas representativos del actual capitalismo globalizado para valorar el numero de artículos y su influencia, sobre temas tales como el pico del petróleo o el descenso de la biodiversidad. Las visiones mas críticas avisan del impacto de la economía sobre la biosfera o el cambio climático, pero no tanto del impacto de estas transformaciones sobre la economía. En buena parte, eso se ha debido a que los beneficiarios de estos impactos en la biosfera han sido los países ricos, que son a su vez los que proveen de economistas al mundo, mientras que los daños o externalidades, han caído sobre los países pobres. También puede deberse a una visión antropocéntrica según la cual las leyes de la naturaleza se someten a las leyes de los hombres, negando la realidad. ¿Pero cuales son las leyes de la economía? Resulta que son bastante cambiantes y diferentes para los diferentes modelos productivos. Se podría decir que son objetivas mientras funcionan. Así, la presunción de un crecimiento económico infinito sobre un planeta y recursos finitos, puede funcionar mientras no se alcanzan los límites del sistema. Llegamos así a la primera de las obviedades.

1.- Patrones históricos: Es habitual en los análisis económicos, tomar como referencia patrones históricos. Pero nos encontramos en una situación que no tiene antecedentes en la historia de la humanidad, la validez de tales análisis resulta por tanto bastante dudosa. Tomar entonces como referente las leyes de la Física que rigen en los límites de un sistema, parece lo mas sensato para establecer los marcos de lo posible.

2.- Sustitución de recursos agotados: Según la teoría de mercado no hay problema con el agotamiento de recursos, porque cuando un recurso se agota, el mercado siempre encuentra un sustituto. Y en cierta medida eso es cierto, el petróleo es perfectamente sustituible, de hecho buena parte del petróleo actual es sintético, pero lo que no puede sustituirse por otra cosa es la energía. Y precisamente lo que están fallando son las fuentes de energía. El concepto de fuente de energía está ligado al de Tasa de Retorno Energético (TRE). Así cuando la energía obtenida de una fuente, por ejemplo los biocombustibles, es igual o menor que la empleada para obtenerlo, la fuente deja de serlo y obtenemos un sumidero de energía.
En cuanto a la sustitución de los servicios prestados por la biosfera y su biodiversidad, la economía de mercado no puede sustituirlos y se limita a destruirlos o agotarlos. La tecnología no puede sustituir a la vida. La disminución del capital natural y su degradación a escala planetaria se encuentran en su punto mas alto, justo cuando mas los necesitamos.

3.- Trabajo y Energía. Los esclavos energéticos: En economía solo se considera como trabajo la energía invertida por el ser humano. Sin embargo, desde el punto de vista físico, el trabajo humano es de la misma naturaleza que el trabajo realizado por una máquina o un animal. De hecho, y de la misma manera que se usa el caballo de vapor (CV) como unidad de potencia equivalente a la proporcionada por estos animales de tiro, también podemos recurrir al concepto de esclavo energético como la potencia equivalente a la desarrollada por un ser humano bien musculado y alimentado. Según la visión de la economía neoclásica el trabajo es, junto con el capital y la tierra, uno de los tres factores de producción. Lo que diferencia al análisis físico del económico, es que desde un análisis físico podemos visualizar el grado de dependencia de nuestro modelo económico de los combustibles fósiles y la dificultad o imposibilidad de este modelo, para generar una transición a un nuevo modelo evitando el colapso. Así, en un país como España, disponemos de unos 40 esclavos energéticos por habitante, que trabajan para nosotros 24 horas al día, que pasarían a ser 120 si nos acercamos a la capacidad real de un ser humano y solo lo hicieran 8 horas diarias los 365 días del año. En EEUU serían 360 esclavos por habitante, trabajando 8 horas diarias durante todos los días del año.

4.- El pico del petróleo: La mayor parte de los economistas olvidan la ley de los rendimientos decrecientes cuando de petróleo se trata. Algunos piensan que el factor limitante es la cantidad de petróleo que existe bajo el subsuelo, pero esto no es así. El petróleo no se acabará nunca, pero dejará de ser una fuente de energía cuando la energía empleada para obtenerlo sea igual o mayor a la energía destinada para producirlo. Por otro lado, tampoco podemos extraerlo siempre al ritmo que deseemos. Pero los problemas comienzan cuando la oferta no puede satisfacer a la demanda. Prueba de ello fueron las crisis del petróleo de los años 70. Pero ahora enfrentamos la misma crisis a escala global y nuestro problema es que no disponemos de otro planeta para proceder a su expolio.


5.- Eficiencia y TRE (Tasa de Retorno Energético): Los economistas conocen bien el concepto de eficiencia. Sin embargo el concepto y las implicaciones del concepto de Tasa de Retorno Energético, TRE, con frecuencia se les escapa. Lo sorprendente es que la TRE, es un concepto muy sencillo. Toda sociedad necesita de energía para la producción de los bienes necesarios para su existencia. Pero también necesita energía para obtener esa energía. Aplicamos el concepto de eficiencia en los procesos de producción y consumo. La eficiencia de cualquier proceso tiene un límite y se mide en tantos por cien. Sin embargo, la TRE resulta del cociente de dividir la energía obtenida por la energía empleada para su obtención. Esta energía empleada es la que corresponde a la suma de todos los procesos implicados, desde las prospecciones, extracción, transporte, procesado, distribución, comercialización y venta. Los modelos económicos estandar no hacen tales distinciones, por lo que a los economistas les resulta difícil valorar, con las herramientas obtenidas en su plan de estudios, las consecuencias que tiene la crisis energética en la economía.

6.- La paradoja de Jevons: La paradoja de Jevons dice formalmente que aumentar la eficiencia disminuye el consumo instantáneo pero incrementa el uso del modelo lo que provoca un incremento del consumo global. Dicho en otras palabras, en un sistema en crecimiento, los esfuerzos en la eficiencia terminan invertidos en crecimiento, con lo que a la larga obtenemos un mayor consumo y no un mayor ahorro. Por tanto, las propuestas de eficiencia que no cuestionan el crecimiento económico, terminan provocando paradójicamente un mayor consumo de recursos. Jevons descubrió este principio a partir de la observación empírica.

7.- La necesidad de crecer: Todos los economistas de los modelos estandar coinciden en la necesidad de crecimiento para poder mantener el actual modelo económico. Existe, sin embargo, una fuerte correlación entre PIB y consumo de energía y podemos decir que el crecimiento económico necesita, de un consumo creciente de energía. La llegada del pico del petróleo supone que la fuente de energía mas importante de nuestra sociedad ya no puede obtenerse de forma creciente. Además, tras un periodo de estancamiento de la producción comenzará el declive acelerado de dicha producción.
Los esfuerzos en eficiencia tienen, como hemos visto, un efecto parcial y a corto plazo. Por lo que el declive energético lleva a un decrecimiento económico global inexorable.

8.- Factores de producción. ¿Tecnología sin energía?: Los recursos que se emplean para producir bienes y servicios constituyen el capital. En la economía moderna se considera la tecnología como un factor de producción especialmente relevante en que la maquinaria proporciona la fuerza en la producción mecanizada y tecnificada. ¡Un momento! ¿Hemos dicho la fuerza? No podemos exigir a un economista que sea experto en Física pero sí que tenga al menos unas nociones básicas. Quitemos las baterías a nuestros dispositivos móviles y demás aparatos, cortemos el fluido eléctrico y cerremos las gasolineras. Veamos qué producción obtenemos. Pensemos por un momento en el valor de todo nuestro capital tecnológico sin la energía necesaria para hacerlo funcionar. No solo eso, pensemos en que cada maquinaria está diseñada para aprovechar un determinado tipo de energía. Cambiar de modelo, aún disponiendo de la energía suficiente sería muy costoso. Estamos obsesionados con el coche eléctrico. Pero ¿tendremos también tractores eléctricos en la agricultura o maquinaria pesada a tracción eléctrica?

9.- Desigualdad y crisis energética. El planeta es un sistema cerrado: Con frecuencia, los análisis económicos parten de un solo país, o de unos pocos países. Sin embargo, en un sistema globalizado y en una crisis que tiene repercusiones globales, las relaciones entre energía y economía aparecen mas nítidas a escala global. La destrucción de la demanda causada por el declive de la producción de crudo afecta en mayor medida a aquellos países mas dependientes del mismo en su mix energético. Las políticas de austeridad están provocando una fractura social en los países en crisis, con un crecimiento de las desigualdades económicas y la exclusión social. Hemos de tener en cuenta que en un sistema cerrado no hay intercambio de materiales con el exterior y los costos medioambientales no pueden ser evitados mediante externalidades.

10.- Desinformación y mercado: endogamia ideológica: Una de las condiciones que exigen muchos modelos de mercado es que no haya problemas con la información. Pero la concentración de poder económico en pocas manos ha llevado al control de los medios de comunicación por parte las grandes corporaciones. Tenemos una gran abundancia de información pero su calidad es mas que cuestionable, marcada por un protagonismo de la publicidad que, desde luego, no se limita a informar objetivamente al consumidor. La información mas veraz va quedando a disposición de quienes puedan pagarla, lo que no garantiza que se interesen por aquello que no desean saber. Esto parece contradecir la experiencia de información gratuita, a través sobre todo de internet. Pero esa gratuidad no existe, los costos están sostenidos en última instancia por la publicidad. A su vez esta publicidad está sostenida por su rentabilidad e influencia sobre el consumidor. Esto genera un bucle que excluye o debilita la información que cuestione o perjudique a corto plazo el modelo de mercado, mientras que potencia y selecciona aquella información que lo refuerza. Resulta difícil, por ejemplo, que un periódico publique artículos que avisen de la llegada del pico del petróleo, cuando se financia en buena medida a través de anuncios de automóviles.

CONCLUSIONES
Lo que hace que el colapso sea inevitable es que no hagamos nada por evitarlo. Alguien dijo que todos sabemos muchas cosas, pero sabemos cosas diferentes. Es evidente que quienes mejor conocen nuestro modelo económico son los economistas y los que mejor conocen la realidad del mundo físico sean los físicos, o los que estudian otras ciencias como la ecología. Es necesario un dialogo que compense a todos de lo que falta en los planes de estudio. El apremio desde el punto de vista físico viene dado por la necesidad de que la humanidad se una en un frente común ante a un problema de límites físicos. En mi humilde opinión, es la única forma de evitar que la sociedad se descomponga y degrade, buscando en el otro la causa de sus males. Y así termine, agonizando en un caos de conflictos armados y sociales y de degradación mediombiental, en un viaje a ninguna parte. Sin embargo, no podemos cambiar de vía sin bajarnos del tren. Dejar que las leyes del mercado regulen la destrucción de la demanda es como dejar que las leyes de flotación regulen el naufragio.

Publicado en ssociólogos

jueves, 21 de agosto de 2014

El Capital Natural

Ser antisistema en los tiempos que corren es como conspirar contra un suicida paranoico, que entre delirios de grandeza y manía persecutoria, señala a quienes intentan evitar el desastre, como los instigadores de su propia decadencia.
Necesitamos con urgencia un cambio de paradigma económico y social para evitar el colapso de nuestra civilización, pero parece que las élites económicas no están dispuestas a permitirlo. En realidad solo buscan ser los últimos en hundirse, algo que esta por ver, antes de que pueda hacerse algo para evitar el naufragio.
El pico de producción del petróleo, acaecido en 2006 según la Agencia Internacional de la Energía, marca el principio del fin del recurso no renovable y finito mas importante en nuestra sociedad. Parece pertinente por tanto hacer balance de los recursos renovables de los que podríamos disponer en un futuro: el Capital Natural y los servicios que prestan los ecosistemas.
Se podría decir que la sostenibilidad consiste en vivir de las rentas del Capital Natural, de sus intereses, para que las generaciones presentes y futuras puedan disponer de, al menos, los mismos recursos naturales de los que disponemos actualmente. Sin embargo datos científicos contrastados avalan que nuestro crecimiento en el Estado del Bienestar se ha hecho a costa de una reducción de ese Capital Natural. En pocas palabras, el "milagro" de progreso y modernidad de nuestro modelo económico ha consistido en dilapidar el capital que conforma el sostén vital de la humanidad. ¿Es esto exagerado?. Veamos lo que se dice en la web del Banco Mundial sobre la Contabilidad del Capital Natural:

El PIB tiene en cuenta solo una parte del desempeño económico –los ingresos– pero no dice nada acerca de la riqueza y los bienes que subyacen a estos ingresos. Por ejemplo, cuando un país explota sus minerales, en realidad está agotando la riqueza. Lo mismo puede decirse de la sobreexplotación de la pesca o la degradación de los recursos hídricos. La reducción de estos bienes no aparece en el PIB y, por lo tanto, no se mide.

El ejemplo del bacalao atlántico llevado al borde de la extinción, ilustra
la forma en que desastre ecológico y desastre económico están relacionados.
Estamos pues ante un modelo contable, que maquilla las cuentas de tal forma oculta los flujos reales de riqueza, permitiendo así el saqueo mediante la deuda, no solo de los ricos sobre los pobres, sino de las generaciones actuales sobre el patrimonio de las venideras. 
Así, mientras el Banco Mundial promueve la Alianza Mundial de la Contabilidad de la Riqueza y Valoración de los Servicios de los Ecosistemas (WAVES, por sus siglas en inglés), con el supuesto objetivo de ayudar a los países a superar el tradicional enfoque en el PIB para comenzar a incorporar la riqueza, que incluye el capital natural, en sus cuentas nacionales, la Comunidad Económica Europea exige a sus socios incluir en dicha contabilidad la actividad "económica" de la delincuencia organizada.
Si el PIB es la medida del progreso de una nación y el progreso, medido en términos del crecimiento del PIB, se obtiene incluyendo la prostitución, la producción y el tráfico de drogas o el armamento militar, si la destrucción del Capital Natural se contabiliza como ingreso, parece lógico preguntarse ¿hacia dónde vamos? ¿A quién estamos engañando? ¿Contabilizamos como riqueza la degradación humana al igual que contabilizamos como ingreso la degradación de la Naturaleza?
Asistimos a una estafa a escala planetaria. Se estima que los países de renta alta se apropian de 1 a 5 veces más que su parte equitativa de los servicios del capital natural del planeta.




Sin embargo, esta asimetría, este saqueo conlleva una dependencia de los países del Norte de los países del sur, la dependencia que tienen los ricos de los pobres. Porque aunque pretendan convencernos de lo contrario, los pobres pueden prescindir de los ricos.
Estamos atados por lo que no queremos saber y por lo que no queremos que se sepa. Es lo que nos permite esta ilusión de libertad total, definida como zafarnos de la responsabilidad de nuestros actos sobre nosotros mismos, nuestros descendientes, sobre los demás seres humanos y el resto de seres vivos. Esta negación de responsabilidad, no permite sin embargo escapar de las consecuencias, en la medida que el perdón divino lo provee. Gaia no es una diosa. Para encontrar la verdad, es suficiente con dejar de engañarnos.

Referencias:
* Contabilidad del Capital Natural. Banco Mundial.
* Capital natural y desarrollo: por una base ecológica en el análisis de las relaciones Norte-Sur. José A. González, Carlos Montes e Ignacio Santos
Capital natural y funciones de los ecosistemas: explorando las bases ecológicas de la economía. E. Gómez-Baggethun, R. de Groot. Revista científica y técnica de ecología y medio ambiente.
* Límites biofísicos: ¿El colapso de la civilización es ya inevitable?. Carlos de Castro Carranza.
Restaurando el Capital Natural. Un programa de acción para sustentar los servicios ecosistémicos.
Frances Irwin, Janet Ranganathan.

viernes, 25 de abril de 2014

Renovable no significa sostenible.







Con frecuencia, asociamos el concepto del uso de energía y recursos renovables a la sostenibilidad de nuestro modelo económico. Es desde luego condición necesaria, pero no suficiente. Decir que un recurso es renovable significa que pasado un tiempo después de su uso, el recurso vuelve a estar disponible. Para ello es necesario que los materiales usados se reciclen y que la energía invertida en el proceso proceda de una fuente renovable como nuestro Sol. Si no se reciclan los materiales o el recurso se usa a una velocidad mayor de la que se regenera, pasado un tiempo el recurso declina y se agota. A veces, ese tiempo puede abarcar varias generaciones, como ocurre en el caso del petróleo. Además de esto, en nuestro modelo productivo las diferentes fuentes de energía y recursos se hayan profundamente relacionadas en una interdependencia que eleva el riesgo de colapso del sistema si una de ellas declina y la transición a otro modelo no se realiza a tiempo. Así pues, aparte de otros factores, es una cuestión de tiempo y de escalas de tiempo. Esto nos lleva a una cuestión moral: ¿Tenemos derecho a saquear el futuro de nuestros descendientes? ¿Tenemos la obligación moral de dejar un mundo igual o mejor que el que hemos heredado para las nuevas generaciones? Porque de eso trata en definitiva la sostenibilidad, de supervivencia en el tiempo de nuestra civilización, de nuestra sociedad y de que la abundancia del presente no se consiga a costa de la escasez futura, de que los padres no vivan socavando los recursos que ya no estarán disponibles para sus hijos y de que los hijos no tengan que maldecir a sus padres.
Algunos comentarios al gráfico:
Renovable y sostenible: Tendríamos que aprender mucho de los pueblos y culturas que nuestro modelo económico ha destruido y sometido a esclavitud, de su cosmovisión y de su filosofía de vida: sobrevivir y ser felices en el intento. Lo mas cercano a renovable y sostenible es un modelo que sea también justo y solidario, la vida de los imperios está limitada por la finitud del botín. Por eso los economistas no quiere oír hablar de termodinámica. Pero no solo es necesaria la simbiosis del ser humano con la Naturaleza, también de los seres humanos entre sí. Necesitamos algo mas que ciencia, necesitamos conciencia.
Renovable pero insostenible: Pesca industrial, ganadería industrial y agricultura industrial, vitales para el ser humano y todas ellas dependientes de un flujo creciente de combustibles fósiles. La mayor parte de las energías renovables, fotovoltaica, eólica, biomasa, etc se apoyan fuertemente en combustibles fósiles además de poseer una Tasa de Retorno Energético muy baja. El crecimiento infinito en un sistema finito solo es una patraña que contradice los fundamentos de las Ciencias Físicas.
No renovable pero sostenible: En un principio podría parecer contradictorio. La solución está en no sostener nada que sea vital o imprescindible con recursos no renovables, especialmente cuando empiezan a declinar o a dar señales de agotamiento.
No renovable e insostenible: La gravedad del problema y el riesgo de un colapso cada vez mas cercano se deben, no solo a que estamos extrayendo los recursos del planeta de forma insostenible, sino que además estamos usando para ello fuentes de energía no renovables y para colmo basamos la producción de nuestros alimentos en este modelo. Después de haber atravesado el pico de producción del petróleo hemos tropezado con los límites del crecimiento a escala global. Solo quedan dos caminos: un vergonzoso canibalismo económico de ricos sobre pobres o una transición inteligente y sensata, que será mas dura cuanto mas tiempo permanezcamos indolentes. ¿Qué hay que hacer? Destinar los recursos que aún nos quedan para crear las estructuras que aseguren que las funciones imprescindibles al ser humano como la obtención y distribución de alimentos para todos se basen en recursos y energías renovables y sostenibles.


El derrumbe ya ha comenzado, pero no sabemos cuanto durará. La salida siempre ha estado ahí, pero no es una cuestión de genialidad, es mas bien una cuestión de sensatez.

miércoles, 9 de abril de 2014

DIGNIDAD


Todos vivimos, todos morimos. Para vivir necesitamos el agua, el techo, la comida, la energía... y al prójimo. Para morir nos basta la dignidad. Pero no estaba prevista en el plan de globalización. No podemos arrebatar la dignidad de otro ser humano sin perder la propia. Ese es el motivo. No podía formar parte del botín.
Pero algo nos indigna, nos inquieta, nos previene.
Es esta miseria que nos gobierna, esta mentira, este robar a los pobres para dárselo a los ricos, este renunciar al pan para alimentarnos con migajas. Algo no va bien.
Es esta desfachatez que llaman liderazgo, esta decrepitud que llaman experiencia, es esta miseria ilustrada de eufemismos. Son estos chivos expiatorios para redención de especuladores y corruptos. Es este poder sin responsabilidad que criminaliza a sus víctimas. Desconfiemos de sus acusaciones porque mañana nos juzgará el mismo tribunal.
Nos pesa una sombra. Son estas leyes que enaltecen la injusticia, este asedio a la democracia, este fascismo que de nuevo recorre Europa. Es esta llamada a la complicidad, esta música que atrae a las ratas y las lleva a su perdición. Ya no podemos permitirnos la justicia cuando la impunidad se reparte entre los poderosos.

Debemos saber que la presión es directamente proporcional al gradiente, cuanto mayor es la desigualdad mas altos deben ser los muros que la mantienen, cuanto mas crece la exclusión social, mayor es el abismo entre los que pueden perderlo todo y los que nada tienen que perder. Y cuando no quede mas libertad que morir de pie o morir de rodillas, muchos elegirán morir de pie.
Quienes guardan para si mismos la tabla de la salvación no comprenden que solo sumando otras tablas se construye un barco.

No es la derrota. Es esta tristeza, o peor aún, esta euforia hecha de olvido, de no querer saber, de desaparecidos en las estadísticas, de desesperados que, como jirones, cuelgan en las alambradas. Puede que al final sea el mas diminuto de los asesinos el que consiga traspasar la frontera entre ricos y pobres, y se multiplique en la iniquidad que cae sobre los desamparados. Y la epidemia termine haciendo justicia. Porque solo cuando sufran los ricos contará el dolor, solo cuando mueran sus hijos contarán los niños. Solo cuando el hambre, la guerra y las epidemias alcancen a los privilegiados, contará el Apocalipsis.

lunes, 10 de marzo de 2014

El fracaso de la Revolución Verde. Los peores rendimientos agrícolas en la historia de la humanidad.

Si hay algo de lo que presume la agricultura industrial es de sus espectaculares rendimientos. Producción por superficie y producción por hora trabajada. Pero ¿y los rendimientos por energía invertida? ¿Nunca ha oído hablar de ellos? No se extrañe. Si tuviéramos que recuperar los rendimientos de la era preindustrial deberíamos multiplicar por cuatrocientos los actuales rendimientos por caloría invertida. Y créame, la energía fósil, además de ser un factor limitante en la agricultura actual también es un recurso limitado. Además, debemos sustituir los insumos procedentes de los combustibles fósiles por otros de origen biológico si queremos sobrevivir a la era post petróleo. ¿Cómo hemos llegado a este atolladero? Y lo que es peor ¿por qué no estamos haciendo nada para salir de él?

Realizado a partir de http://www.crisisenergetica.org/staticpages/pdf-rtf/Agricultura_poblacion_energia.zip

EL MILAGRO DE LA REVOLUCIÓN VERDE

En primer lugar, el nombre de  revolución verde es un eufemismo de lo que debería haberse llamado revolución negra, por el color del petróleo del que depende para implantarse. El milagro de la revolución verde consiste en decirnos que quienes la controlan y promocionan, entidades sin ánimo de lucro como la Fundación Rockefeller, han burlado las leyes de la Naturaleza, su propia constitución, y han conseguido que la humanidad se alimente usando diez veces mas energía que la que proporcionan los propios alimentos. No ha sido sin embargo la magía de la tecnología, sino un ingente derroche de combustibles fósiles a precio de risa y que comienza a declinar, lo que ha permitido este truco macabro que ahora amenaza a toda la población mundial. Los transgénicos se nos venden como el perpetuum mobile de la agricultura, la victoria de la ciencia sobre las leyes de la termodinámica, las leyes fundamentales de la Física por excelencia.
Pero al parecer no debemos temer a los transgénicos, ni preocuparnos por el futuro de la comida. La familia Rockefeller vela por nuestra seguridad alimentaria y por la de todos los pobres del mundo, el petróleo es la base de su vasto imperio empresarial y también de la actual agricultura industrial. También podríamos decir que la humanidad tiene su sistema alimentario cautivo de las transnacionales, pero no suena tan bien, además, si falta comida seguro que pueden continuar el negocio vendiendo armas.

FANÁTICOS  ANTICIENTÍFICOS

¿Por qué no estamos haciendo nada para salir del atolladero de la agricultura ante el declive de la producción de petróleo? Todo está atado y bien atado. Los que de alguna manera cuestionen el actual modelo industrial, tienen asignado de antemano el calificativo de fanáticos anticientíficos por parte de Norman Borlaug, fundador de la revolución verde y premio Nobel de la Paz (no se extrañe, Obama también es premio Nobel de la paz y comandante en jefe del ejército de los EEUU). Por suerte, podemos argumentar que la ciencia siempre duda, el pensamiento crítico hace preguntas y no se contenta con las versiones oficiales. El mismo apelativo, fanáticos anticientíficos, aunque con algunas variaciones, puede encontrarlo en los blogs que promocionan el consumo de transgénicos aquejados de este tic que los distingue y que les sirve para atacar a los grupos ecologistas, o a los que optamos por la agricultura ecológica o a cualquiera que se atreva a recordarles las leyes de la termodinámica. Ahora que en los medios de comunicación la publicidad se nos presenta como noticia, en la ciencia, la publicidad se nos presenta como divulgación científica.
El problema para muchas familias en España y en todo el mundo no es si comer o no comer transgénicos, sino cómo conseguir comer. Seguiremos sacrificando chivos expiatorios, ante un colapso alimentario mas que predecible y mientras tanto, la revolución verde proclama que agricultura no hay mas que una y solo Monsanto salva.

lunes, 3 de marzo de 2014

Magia, pensamiento mágico y ciencia.

«Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia». 

LEY DE NIVEN:
 «Cualquier magia lo suficientemente avanzada es indistinguible de la tecnología».
O también: «Cualquier magia lo suficientemente analizada es indistinguible de la ciencia».

Cuando analizamos con un mínimo de sensatez los disparates en que se basa nuestro modelo económico, como por ejemplo, que es posible crecer de forma infinita en un sistema finito, no cabe menos que preguntarnos cómo es posible semejante engaño. ¿Cómo puede ser que las leyes mejor fundamentadas de la Física, las leyes de la termodinámica, puedan ser ignoradas por un modelo económico a la vista de todos los científicos del planeta, sin que surjan en rebelión, sus voces denunciando el engaño?  ¿No es esa la misma ceguera colectiva que ha permitido que civilizaciones enteras caigan una y otra vez en el colapso? Excepto honrosas excepciones, la mayor parte de científicos y amantes de la ciencia viven en un limbo de tecno-optimismo dedicados a la caza de magufos cuando la mayor estafa a la ciencia y al pensamiento crítico se pasea delante de sus narices. Lo cierto es que muchos científicos o autocalificados como tales, analizan el pensamiento mágico desde la perspectiva del inquisidor y no como lo haría la ciencia. Sin embargo, empieza a resultar alarmante que el pensamiento crítico se use para criminalizar no solo a la ignorancia y las buenas intenciones, sino a cualquier forma de escape que suponga cuestionar la sacrosanta verdad del mercado. Desde el poder económico y el político subsidiario, se criminaliza la pobreza, la exclusión social y la libertad de expresión que surja al margen de su control. Pero ante el agotamiento de los recursos se están usando los conocimientos mas avanzados de neurología con técnicas de marketing para criminalizar a quienes defiendan posturas ecologistas, de transición, conservación o recuperación, usando la ciencia como tótem inapelable para perpetrar el linchamiento.

LA MAGIA O EL HONRADO ARTE DEL ENGAÑO



El misterio es el combustible de la curiosidad  y la curiosidad es el motor del pensamiento crítico, el cual se manifiesta mediante las preguntas. El problema empieza con las respuestas. Porque cualquiera puede darnos todas las respuestas con tal de que le permitamos cerrar a su antojo el turno de preguntas.
Hay quienes piensan que la fe puede mover montañas, pero de lo que no cabe duda es que puede mover y provocar ilusiones. Si hablamos de magia, un mago profesional puede enseñarnos mucho mas que cualquier cazador de magufos (creyentes en lo sobrenatural), aunque últimamente la neurociencia ha comenzado a incluir a la magia en sus estudios sobre nuestro cerebro.
La magia y la neurociencia se han puesto de acuerdo en una cosa: el cerebro humano es bastante limitado a la hora de percibir, interpretar, memorizar y reconstruir simbólica y conceptualmente la realidad. La estrategia de nuestro cerebro ante un volumen de información que le desborda, es focalizar la atención, renunciando a la información que queda al margen de ese foco. Los magos profesionales hacen uso de esa limitación para ganar dinero con espectáculos divertidos. Los científicos sin embargo, ganan el suyo en aplicaciones que tengan que ver con la economía de mercado (al fin y al cabo es su fuente de financiación y con frecuencia de su sesgo). Se podría alegar que el conocimiento científico es neutro, pero siempre que se discrimine de la teleología, es decir, de los fines y propósitos con que se usa. Para aclararnos, la teoría de la relatividad es ciencia, la bomba atómica o la central nuclear son aplicaciones de una teoría científica, son tecnología, pero no son ciencia. Corresponde a la sociedad hacer balance sobre las ventajas e inconvenientes de aplicar unos conocimientos, pero por desgracia, lo mas parecido a una participación en decisiones de este tipo es lo que llamamos democracia, algo que vemos corromperse ante los grandes poderes económicos.

En la magia no hay engaño. ¿ Acaso hay engaño cuando te dicen que van a engañarte... y lo consiguen en tus propias narices? Los gobernantes y aquellos a cuyos intereses sirven son otra cosa. La manipulación mediática que sufrimos ¡eso si es engaño!


miércoles, 5 de febrero de 2014

Mercado, democracia, desigualdad y exclusión social.

Democracia de mercado


Cuando en unas elecciones democráticas introducimos nuestro voto en una urna demandamos algo, que la persona o el partido al que votamos responda a nuestra confianza, que cumpla con lo prometido y que si las condiciones no lo permiten, al menos no insulte nuestra inteligencia con eufemismos y engaños, que no nos avergüence sacrificando ante nosotros chivos expiatorios en el altar de su propia ineptitud, cuando no en el de su corrupción.
Al introducir nuestro dinero en la urna del mercado también demandamos bienes y servicios al común de la sociedad. Pero ¿qué ocurre cuando los niveles de desigualdad social y económica se convierten en un abismo de miseria y exclusión?. Lo mismo que cuando en una tienda entra alguien cuya cartera eclipsa la de todos los concurrentes. La sociedad se concentra en la producción de artículos de lujo mientras sus niños se hunden en la malnutrición y el hambre. Las consecuencias en la economía son evidentes y fáciles de prever. Puesto que la manera de votar es consumir, todo el sistema productivo se orienta a proveer los productos que desean aquellos que mayor poder adquisitivo tienen, solo nuestro dinero determina lo que representamos para el sistema. El futuro guarda muchas incertidumbres, pero todos sabemos lo que ocurre en un organismo cuando algunas de sus células consiguen convencer al resto para que dejen de cumplir con sus funciones y se dediquen a alimentar la avaricia del nuevo tumor.

Y AHORA... IMAGINA.
Imagina una democracia donde se vota a cada minuto, nada de una vez cada cuatro años.
Imagina una democracia participativa, ágil y globalizada.
Imagina una democracia donde un euro, un dólar, un yen o cualquier otra moneda es un voto.
Y ahora no imagines, contempla los hechos. Y los hechos son que los votos (el dinero) se concentran cada vez en menos manos. Que esta democracia no se basa en la solidaridad sino en el egoísmo, que no pretende el bien común sino el máximo beneficio privado. Que no premia a quien mas aporta sino a quien mas consigue sustraer para sí mismo.
Imagina una democracia de mercado, sin regulaciones, sin límites morales, donde se puede matar de hambre, donde está permitido el genocidio, donde solo vota quien puede permitírselo. Defendida por ejércitos mercenarios y por psicópatas financieros.
Imagina una religión en la que solo el dinero salva, en una democracia tan eficiente que no necesita capitán ni jefe. Ni siquiera al Dios que ya expulsara a los mercaderes de su templo. Imagina que surgen nuevos jesucristos predicando hermandad y diciendo que es mas fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos. Y los ricos contratan a todos los judas y a todos los pilatos y pagan todas las crucifixiones. Porque ellos pueden permitírselo.
Imagina que eres un rico bueno al que indigna el hambre y decides invertir en producción de alimentos. Pero los pobres no pueden pagarlos y el dios mercado te castiga con la ruina. Debiste invertir en biocombustibles para los que puedan pagarlos. ¿Acaso pensabas que la causa del hambre en el mundo era la escasez de alimentos?
Imagina que ya no hay información, ni política, ni democracia, solo marketing. Anuncios con forma de noticia, noticias que son anuncios disfrazados. Y solo ves televisión y consumes propaganda, pero la realidad no se extingue.
Imagina una sociedad que agoniza en el intento de alimentar el tumor que la consume. Dividida entre los que todo tienen y los que nada tienen que perder. Una sociedad donde la realidad son las promesas incumplidas y son noticia las promesas por incumplir.
Imagina que ahora te levantas. Que apagas el televisor y con otros acuñas, una moneda que se llame dignidad.

domingo, 5 de enero de 2014

Exclusión social


Hay dos tipos de miseria, la miseria de quienes la padecen y la miseria de quienes la ejercen.
La pobreza y la malnutrición infantil crecen en España tanto en la cantidad de niños afectados como en la virulencia de los casos. Miseria. La respuesta de los gobernantes acusar a los padres, parados o excluidos socialmente de ser los  culpables de la tragedia que viven sus familias. Ejercicio de miseria.
¿Alguna familia se atreve a quejarse y dar una nota discordante en el concierto de la orquesta del Titanic? Para ellos una ley que condene a las mujeres y una ley mordaza. Cinismo como ejercicio de la miseria.
No hay mas que mirar los medios de comunicación para percibir que lo mas importante no es lo que nos cuentan sino aquello que callan. Si desciende el paro y ese descenso no cuadra con el aumento de personas contratadas, al titular se le corre el maquillaje. ¿Será pronto delito no participar del optimismo fundamentalista de los corruptos?. El precio de los carburantes solo es noticia cuando baja. La marca España nos ha sumido en un apagón informativo. Si se extiende el hambre, los culpables son los hogares en lo que se desperdicia comida. Si las familias se quedan sin hogar a causa de los desahucios ¿serán culpables las familias que aún lo conservan?
Hay una miseria que decreta que los sacrificios eran necesarios y los sacrificados convictos. Que la crisis no tiene causas sino culpables y que los culpables son las víctimas. El dios mercado premia a los buenos y castiga a los malos. Y por ende los ricos son buenos y los empobrecidos como poco molestos.
Hay una miseria que se ejerce de arriba a abajo. Que con solemnidad administra la desfachatez, el discurso que decreta quienes serán los próximos chivos expiatorios.
Hay una miseria que afirma que la causa del paro radica en que los trabajadores no buscan lo suficiente y los culpables son precisamente aquellos que carecen de medios de producción.
Hay un tipo de miseria que solo pueden permitirse quienes legislan su impunidad.
Se puede vivir con muy poco y no tener la sensación de miseria. Pero no se puede vivir sin dignidad. No se puede cargar con la vergüenza de quienes no la tienen, con la culpa de quienes nos juzgan culpables ni con la responsabilidad de quienes ejercen el poder sin asumirla.
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